jueves, 29 de marzo de 2012

Vía Láctea / Piel Canela

En ese momento se concentró el cielo en una burbuja temporal que la refracción de luces y rayas que transpiraban su pecho sobre-expuso al Sol con una cantidad de sensores que lo obligaron a armar un rumbo celeste hasta atraer con gravedad férrea aquella sonrisa distante que se fusionaba con la naturaleza.


Las acciones mutuas en el comando de astros entreveró lo poco y lo mucho que pudiera fusionar sus palabras y su larga cabellera.  Trazó una cantidad de señales en el cielo y logró que poco a poco se construyera un rumbo para encontrarse. Se expandió el universo, sonaron una cantidad inimaginable de estrellas en el firmamento de la ciénaga.


Conociendo sus fuerzas de atracción, se configuro un sistema planetario único, que empleaba al caribe, al trópico y a la altiplanicie como foco y base de los danzantes amoríos que los abrasarían.


Colmó el sol de acordes de mar los ojos de la luna y con una capacidad atractiva los cráteres de ella aferraron tanta energía intergaláctica que su potencial físico le daba forma no solo a la relación simbiótica mutua sino al UNIVERSO entero.


En sus formas y movimientos se generaba la vida en diversos espacios y el olor colorido de su pelo plasmó millones de ventanas en la bóveda sideral por las cuales la humanidad y el viajero Sol, se guiaría para encontrarla bajo las mareas marinas cuando sus cambios regulares permitieran el cobijo de la inmensidad verde esmeralda de un lago que se posaba en el cielo.


La cantidad de sutiles fracciones compartidas y la proyección de células vivas estimularon pares de globos oculares puestos en el presente/futuro y convocaron el deseo de brindar luz y bienestar espacial a las formas en las que su sonrisa interpretaba el mundo.


Vía láctea/Piel canela.
Ese día en frente de un muelle espacial, la alineación fue perfecta y milimétricamente detallada que la inercia atómica creada por los filtros de su rostro y sus extremidades, no sé culminó jamás.
Esa noche las telas lánguidas e infinitas de sus cabellos confundieron todos los puertos del mundo pero mostraron el camino para que la tarde cayera en sus ojos.


Misiles interplanetarios llegaron a sus manos y todo un comando traído del Sol se introdujo como rubor en su piel y progresivamente Nubes de Magallanes pigmentaron su cabeza y las redes internas de su potencial sensorial.


Prontamente.
Junto sus dedos en la distancia, configuró un portal manual para el futuro y se juntaron en el deseo de entreverse y conocerse de pies a cabeza y viceversa, colocando de lado cualquier imagen pasada para contemplarse como lo que traduce: siempre es hoy.


El Comando Solar arribó cuando te llamaste Marzo, cuando respiraste la primavera justo antes que empezara. 
Girasoles crecieron por donde sus piernas cruzaron y se hicieron girones perpetuos con la sabrosura de su dulzura/ternura/divina presencia.


Sol sonrió/Luna sonrió: Sonríen noche-eclipse-día.

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